¿Hasta dónde hay que aguantar los celos?

Celos. A nadie le gusta hablar de ellos, bien por la vergüenza de reconocer que uno mismo los siente, o por la presión que se padece cuando se vive bajo el mismo techo que un celoso.

Los expertos en relaciones de pareja advierten que los celos son un sentimiento humano, natural, como la tristeza, la preocupación… Siempre se han relacionado con el amor por tradición y han sido ensalzados por la labor de los poetas a lo largo de los siglos.

Los padecemos todos los seres humanos y, según la psicoanalista Susana Lorente, no es perjudicial que las parejas tengan una “escena” de celos cada tres meses, en el sentido en que uno de los dos sienta, de este modo, que le importa al otro. Para esta psicoanalista, unos celos normales, sanos, son aquellos que surgen, por ejemplo, cuando una chica se arregla mucho y su marido le dice «que guapa te has puesto, ¿dónde vas?», pero sin ningún tipo de malicia, ni más preguntas, ni consecuencias posteriores.

Cuando se sobrepasan ciertos límites y afectan de manera negativa a la rutina diaria de una persona, el panorama es distinto. «Existen celos proyectados cuando la pareja pregunta constantemente ¿dónde vas?, ¿con quién?, ¿con quién hablas? ¿quién te manda mensajes al teléfono?.

Los celosos son personas inseguras y normalmente encubren un deseo, el de ser infiel, y por eso creen que sus parejas lo son. Cuando los celos sobrepasan el límite, se interponen de manera muy negativa en la pareja todo esto afecta en todos los sentidos porque la víctima de una pareja celosa sentirá que está haciendo algo mal, y si quiere seguir teniendo libertad acabará mintiendo, y si no se sentirá controlada y con poca libertad.

Los celosos acaban controlando a la pareja y apartándola de familiares y amigos.

 

You must be logged in to post a comment Login