Tipos de orgasmo femenino.

Por: Dulce Solis.

Dicen que el conocimiento es poder; descubrir tu cuerpo y sus emociones te ayudarán a empoderarte. Y sí, el objetivo de en toda relación sexual es culminar con el orgasmo. ¡Bendito orgasmo! Pero, no hay una sola forma de llegar al clímax, existen varios tipos y si en verdad quieres conseguir poder orgásmico, tienes que conocerlos todos. 

Orgasmo clitoridiano 

Es la forma más fácil de “llegar”. Se produce porque el clítoris, cuando se excita, crece en tamaño y sale de su capucha, lo que lo vuelve muy sensible a los estímulos. La mayoría logra su objetivo a través de la masturbación, pero esto no quiere decir que no puedas llegar a él a través del coito. La clave está en el roce, así que busca posturas que te lo permitan. Por ejemplo, la vaquera, en su versión normal tú arriba de él, o in

Orgasmo de pezón 

Muchas no saben, pero es posible obtener un orgasmo con solo el estímulo de los pezones. Seguramente has notado que con el cambio de temperatura se ponen “duritos”, pues bien, esta es una excelente forma de “provocarlos”. Dile a tu pareja que roce un hielo alrededor de ellos para que queden paraditos. Él puede chuparlos o juguetear con ellos hasta el final. Si eres más “open mind” existen succionadores de pezones que se venden en las sex shops.  

Orgasmo de la uretra 

Debido a la cercanía de la uretra con el clítoris puede confunirse, pero es diferente. Es menos prolongado, pero más intenso. La manera más efectiva de llegar a él es a través del sexo oral. El hombre tiene que abrir los labios vaginales y estimular la zona uretral (por donde sale la orina). Durante la penetración, al igual que el clitoridiano, se logra a través de rozar con el pene. Para ello, nuevamente ella arriba (vaquera normal) es lo mejor, pero en este caso inclina el cuerpo hacia tu hombre para que el ángulo facilite que él llegue a esa zona.  

Orgasmo del punto K 

El punto K fue descubierto y bautizado por la sexóloga Barbara Keesling y no es más que la unión de la vagina con el útero. Muchos dicen que no es más que una ramificación del clítoris, pero lo cierto es que también provoca sensaciones. La postura que conviene en este caso es acostada, levantas la cadera, manteniendo la espalda en la cama. Él presiona con un dedo la pelvis (por fuera), al tiempo que introduce un dedo de la otra mano y con este último ejerce presión (hacia arriba), como si quisiera juntar ambos dedos de las dos manos. 

Orgasmo anal 

Una vez que esté dominado el sexo anal (porque al principio puede ser doloroso, causa rechazo y es polémico incluso dentro de la pareja), cuando la práctica sea constante, no es difícil lograr un orgasmo de este tipo. Lo mejor de todo es que este tipo de orgasmo no se queda en la zona, se extiende por todo el cuerpo porque se contrae la musculatura anal. Para las más atrevidas, pero vale la pena.  

Orgasmo vaginal 

Este tipo de orgasmo se siente en la cavidad vaginal y se extiende por todo el cuello uterino. Es común que lo consigas después de una adecuada estimulación del punto G (que en realidad es toda la zona que rodea las paredes vaginales a unos dos o tres centímetros de la entrada de la vagina). El orgasmo vaginal se obtiene durante la penetración. No es necesario que él tenga un pene monumental, sino simplemente que sepa “moverlo” cambiando de ritmos, probando movimientos circulares y el tradicional “mete-saca”. 

Orgasmo mental 

No, no estoy jugando. Sí es posible llegar al orgasmo sólo con la mente. Hay estudios de esto y dicen que el punto culminante es tan intenso como uno genital. Barbara Carellas, actriz y empresaria de teatro, es una de sus principales impulsoras. Ella dice dominar la técnica del neurosexo, la cual basa la excitación única y exclusivamente con el poder de la mente. Inrceíble, pero es cierto.  

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