2026 COMIENZA CON AJUSTES FISCALES Y CAMBIOS EN PRECIOS EN MÉXICO

El primer día de 2026 entraron en vigor múltiples medidas fiscales incluidas en la Ley de Ingresos de la Federación que tienen efectos directos sobre los precios de bienes y servicios en México. Estas modificaciones forman parte del paquete económico aprobado para el ejercicio fiscal 2026 y contemplan ajustes en impuestos especiales, aranceles y retenciones. 

Entre los cambios que empezaron a operar a partir del 1 de enero, se encuentran variaciones en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a bebidas saborizadas, así como modificaciones en los tributos sobre combustibles y otros productos gravados. Según datos oficiales, la cuota del IEPS para bebidas con azúcar se actualizó, lo que impacta al precio final de refrescos y bebidas industrializadas. 

Además de los impuestos especiales, el gobierno federal incrementó aranceles a bienes importados provenientes de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales, con tasas que pueden llegar hasta el 35% sobre ciertas mercancías. Esta medida afecta a productos como automóviles, textiles, calzado y muebles, y forma parte de las acciones para aumentar la recaudación tributaria. 

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) proyecta que la recaudación por impuestos alcanzará niveles históricos, con ingresos fiscales estimados en alrededor de 5.8 billones de pesos para 2026, un incremento respecto al año anterior. Esto se sustenta en ajustes en el Impuesto sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), así como en una mayor vigilancia para garantizar el cumplimiento tributario. 

La actualización de retenciones del ISR sobre intereses generados por cuentas de ahorro y otros instrumentos financieros también forma parte de las modificaciones fiscales y puede afectar a personas físicas e inversionistas. 

Organizaciones del sector privado y expertos en economía han señalado que estas medidas representan un incremento de la carga fiscal para diversos sectores y consumidores, aunque también han señalado la necesidad de una reforma fiscal más amplia que aborde aspectos estructurales del sistema tributario. 

En conjunto, los cambios fiscales implementados para 2026 buscan elevar la recaudación tributaria y ajustar la estructura impositiva, con efectos observables en los precios al consumidor y en la operación de distintos sectores de la economía. 

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