El presidente municipal de Naucalpan de Juárez, Isaac Montoya Márquez, encabezó la Mesa de Paz itinerante y la Jornada de Paz en la comunidad de Santa Cruz del Monte, donde se realizó la actividad Amor por la Paz.
Durante el evento, se llevaron a cabo acciones enmarcadas en la estrategia Atención a las Causas, impulsada por el gobierno federal, con actividades culturales, deportivas y comunitarias orientadas a reconstruir el tejido social y garantizar derechos humanos.
De acuerdo con registros de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en Naucalpan se registró una disminución en delitos de alto impacto. Al cierre de 2025, en comparación con 2024, se reportaron 1,200 vehículos menos robados.
Montoya Márquez informó que el municipio cuenta con un modelo de seguridad y que se instalarán más de 1,000 cámaras de videovigilancia y más de 350 postes nuevos, además de la adquisición de patrullas y la próxima construcción de un nuevo C4.
El alcalde señaló que la visita a Santa Cruz del Monte forma parte del programa Huellas de la Transformación, el cual busca atender demandas históricas en servicios públicos, obras públicas y otras necesidades en las comunidades.
En el marco del evento, el Instituto de las Mujeres Naucalpenses y la Igualdad Sustantiva (IMNIS) realizó actividades como lotería con perspectiva de género, taller sobre mitos del amor romántico, reparto de información sobre derechos de las mujeres y acceso a la justicia, así como servicios gratuitos de corte de cabello, atención jurídica y psicológica. Estas acciones se desarrollaron en el contexto del mes del amor y buscan fomentar encuentros comunitarios.
La presidenta del Consejo de Participación Ciudadana (Copaci) de Santa Cruz del Monte, Olivia Ortiz, reconoció los avances con las Mesas de Paz y agradeció la visita del alcalde y los trabajos realizados en la zona. Afirmó que la seguridad es responsabilidad compartida.
Montoya Márquez indicó que la paz se construye mediante la educación emocional, el diálogo y el acompañamiento a jóvenes y adolescentes para promover relaciones basadas en el respeto, la igualdad y la libertad. Agregó que el cambio requiere voluntad de acompañamiento y no sometimiento, y que la paz no se limita a medidas de seguridad, sino que incluye acciones en el ámbito comunitario y familiar.
