El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación contra 22 personas, entre ciudadanos estadounidenses y mexicanos, por su presunta participación en una red de tráfico de armas que operaba desde Phoenix, Arizona, con destino a México.
De acuerdo con la investigación, los implicados adquirían armas mediante declaraciones falsas y posteriormente las enviaban a territorio mexicano. Entre el armamento asegurado se encuentran pistolas Glock 19, fusiles tipo AK, rifles M249, un Barrett calibre .50, un FN SCAR y miles de cartuchos.
Las autoridades estadounidenses señalaron que varios de los acusados ya fueron detenidos y admitieron haber participado en la compra, posesión o traslado ilegal de armas para su envío a México.
El gobierno de Estados Unidos no precisó por qué punto fronterizo ingresó el armamento. En febrero de 2026, la Secretaría de la Defensa Nacional informó que entre el 70 y el 80 por ciento de las armas utilizadas por grupos delictivos en México provienen de Estados Unidos.
