El Gobierno de México decidió no impulsar una reforma fiscal integral para 2027 y, en su lugar, buscará aumentar la recaudación mediante medidas específicas contra la evasión fiscal.
La estrategia contempla ajustes al Impuesto Sobre la Renta (ISR), mayor vigilancia sobre las deducciones fiscales, acciones contra el llamado “huachicol fiscal” y una ampliación de la base de contribuyentes.
De acuerdo con el planteamiento de la administración de Claudia Sheinbaum, el objetivo es fortalecer los ingresos públicos sin incrementar de manera importante el déficit ni establecer nuevos impuestos.
La decisión ocurre de cara a 2027, año en el que México tendrá elecciones, mientras organismos internacionales han señalado la necesidad de una reforma estructural para elevar la recaudación del país.
