La Secretaría de Economía publicó el 10 de noviembre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación un decreto que modifica la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, incrementando los aranceles a las importaciones de azúcar para salvaguardar la rentabilidad de la agroindustria nacional.
La medida entró en vigor el 11 de noviembre y responde a una sobreoferta interna que amenaza la viabilidad de la cadena productiva, agravada por la caída de precios internacionales.
Los nuevos gravámenes ad valorem sustituyen tasas específicas previas de 0.36, 0.338 y 0.39586 dólares por kilogramo. Se aplican 210.44 por ciento a azúcares líquidos refinados e invertidos, clasificados en fracciones arancelarias como 1702.90.99, y 156 por ciento al resto, incluyendo azúcar de caña en bruto, refinada, de remolacha y jarabes. El decreto no establece disposiciones transitorias y se alinea con obligaciones de México ante la Organización Mundial del Comercio.
México produce anualmente alrededor de 4.88 millones de toneladas de azúcar, pero registró importaciones de 400 mil toneladas en 2023, valoradas en 448 millones de dólares, un aumento del 1.600 por ciento en volumen respecto a 2022. Brasil suministró el 42 por ciento de ese volumen, seguido por Guatemala con 14 por ciento e India con 12 por ciento; otros proveedores incluyen Estados Unidos, Honduras y Tailandia. Las importaciones cubren aproximadamente el 8 por ciento de la demanda interna, sirviendo como complemento en periodos de déficit.
La industria azucarera reportó pérdidas de hasta 14 mil millones de pesos entre 2024 y 2025, atribuidas a la sobreproducción y precios bajos. Expertos estiman que el arancel elevará el costo de importación de una tonelada de azúcar de 400 dólares a más de 1.050 dólares con el 156 por ciento, y a 1.310 dólares para variedades refinadas.
Esto podría presionar los precios domésticos para bebidas y productos procesados si la oferta local no compensa la reducción de importaciones, aunque productores nacionales esperan mayor competitividad. La medida forma parte del Plan México para fortalecer el sector agroindustrial.
