Un satélite de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) captó imágenes de una tormenta geomagnética de alta intensidad que produjo auroras visibles sobre amplias zonas de Norteamérica, un fenómeno que refleja el aumento reciente de la actividad solar.
El evento, provocado por la eyección de partículas cargadas provenientes del Sol, interactuó con el campo magnético terrestre y generó cortinas luminosas que pudieron observarse incluso en latitudes más bajas de lo habitual, sorprendiendo a habitantes de regiones de Estados Unidos y Canadá.
Especialistas del Centro de Predicción del Clima Espacial señalaron que este tipo de tormentas, además de ofrecer espectáculos visuales poco comunes, pueden afectar temporalmente las comunicaciones satelitales, señales GPS y redes eléctricas, aunque en esta ocasión no se reportaron daños significativos.
El satélite de la NOAA, equipado con sensores de monitoreo solar y atmosférico, registró el patrón completo de la interacción solar, permitiendo a científicos analizar la evolución de la tormenta y su intensidad. Las imágenes fueron catalogadas como algunas de las más claras del año en términos de actividad auroral.
Con el Sol acercándose a su máximo solar dentro de su ciclo de 11 años, los expertos anticipan que fenómenos similares podrían repetirse en los próximos meses.
