CABO ROJO EMERGE COMO NUEVO DESTINO TURÍSTICO EN PEDERNALES CON INVERSIONES DE US$2.000 MILLONES

El gobierno de República Dominicana impulsa el Proyecto de Desarrollo Turístico de Cabo Rojo en la provincia de Pedernales, una región fronteriza con Haití que alberga a 34.000 habitantes y se caracteriza por su bajo índice de desarrollo económico. Lanzado en junio de 2021 bajo la administración de Luis Abinader, el plan busca posicionar la zona como alternativa a Punta Cana mediante la creación de un polo turístico que incluya hoteles, infraestructura de transporte y servicios básicos, con un horizonte de completitud en dos décadas.

El fideicomiso Pro-Pedernales, dirigido por Sigmund Freund, coordina el esquema de alianzas público-privadas. En la primera fase, el Estado ha invertido US$300 millones en obras como electrificación, acueductos y tratamiento de aguas residuales, además de terrenos valorados en US$400 millones. El resto de los fondos, estimados en US$1.300 millones, provendrán de inversores privados. Freund indicó que se formará una sociedad donde el gobierno retendrá el 51% de control, transfiriendo la operación a entidades como el Consorcio Cabo Rojo, liderado por el Grupo Puntacana con una participación del 20-25%.

La construcción del Aeropuerto Internacional de Cabo Rojo, a cargo de la empresa española Acciona por RD$3.961 millones, avanza con la pista de aterrizaje ya delimitada y se prevé su finalización para finales de 2025, con operaciones iniciales en 2026. La terminal, ubicada en Oviedo a 22 minutos de Cabo Rojo, podrá manejar hasta un millón de pasajeros anuales en 17 años, convirtiéndose en el tercer aeropuerto más transitado del país. Freund señaló que cadenas como Iberostar y Hyatt pausaron la apertura de sus hoteles —tres en fase de construcción con 4.800 habitaciones para 2031— hasta la conclusión de esta obra, que también atraerá aviación privada, sector que genera más de US$400 millones en el Caribe.

En noviembre de 2025, el puerto de Cabo Rojo registró avances con la extensión de su muelle a 700 metros y una zona recreativa, financiada con US$98 millones. El sitio recibió 24.764 pasajeros de cruceros en los primeros meses del año, incluyendo naves de Royal Caribbean, Norwegian y Carnival, con 25 escalas programadas para el resto de 2025. La Quinta Pedernales-Cabo Rojo (Wyndham), con 110 habitaciones, abrirá en verano de 2025, marcando el inicio de la oferta hotelera.

Las fases subsiguientes contemplan ocho hoteles boutique, un campo de golf de 18 hoyos, áreas comerciales y viviendas vacacionales, con énfasis en turismo ecológico.

Estudios de impacto ambiental de 2022, presentados por la Dirección General de Alianzas Público-Privadas, concluyeron que el proyecto es viable, recomendando medidas como co-manejo de áreas protegidas como Bahía de las Águilas y Jaragua National Park. Una encuesta a 402 hogares locales mostró que el 92% percibe beneficios económicos, aunque encuestas socioeconómicas destacan la necesidad de empleo formal y acceso a servicios.


Organizaciones como Grupo Jaragua y expertos del Instituto Tecnológico de Santo Domingo expresan reservas sobre el impacto social y ambiental. Jenny Torres, investigadora con 20 años en la zona, compara el riesgo con Punta Cana, donde el turismo generó desigualdad y empleos precarios, dejando a comunidades en periferias con carencias agravadas.

Residentes como Lorenzo Rodríguez reportan temor por la falta de títulos de propiedad en tierras usadas para agricultura y ganadería, con desalojos en Los Tres Charcos para el aeropuerto. Agricultores anónimos alegan despojos, mientras Freund aclara que se trata de ocupantes irregulares y se entregarán títulos gratuitos en 2026.
Preocupaciones ambientales incluyen la escasez de agua en sequías, afectando riego y consumo humano. Yolanda León, bióloga de INTEC, cuestiona el suministro para 20.000 habitaciones hoteleras, pese a planes de pozos en Las Mercedes y una desalinizadora futura. Torres nota que precios de alimentos y alquileres se cuadruplicaron desde 2021, excluyendo a locales del flujo turístico. Ambientalistas como Sixto Incháustegui insisten en lecciones de destinos previos para evitar daños a manglares, humedales y especies endémicas, promoviendo participación comunitaria y empleo de calidad.

El proyecto, que cubre 38 km² de playas, dunas y bosques secos en una Reserva de la Biósfera UNESCO, se presenta en ferias como Fitur 2025 y ante inversores canadienses como modelo de sostenibilidad alineado con los ODS. Freund enfatiza su rol social para integrar a la población en el desarrollo, aunque el tiempo definirá si equilibra crecimiento con equidad y conservación.

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