Esta mañana se dio a conocer que existe una orden de aprehensión emitida contra Raúl Rocha Cantú, propietario del certamen Miss Universo, por su presunta participación en delitos relacionados con “huachicol” (tráfico ilegal de hidrocarburos) y tráfico de armas, entre otros ilícitos vinculados con redes de delincuencia organizada.
Según la acusación formal, la investigación apunta a que Rocha Cantú estaría involucrado en una organización dedicada al contrabando de combustible desde Guatemala hacia México y al suministro de armamento a grupos delictivos.
No obstante, el empresario logró acogerse al programa de “testigo protegido” de la Fiscalía. El pasado 19 de noviembre se formalizó un acuerdo mediante el cual Rocha Cantú se comprometió a colaborar con las autoridades, aportando información clave sobre operaciones ilícitas, redes financieras y vínculos con funcionarios y empresarios.
El caso ha generado conmoción por el perfil público de Rocha Cantú —ligado a un certamen internacional de gran visibilidad— y por las implicaciones que tendría en la lucha contra el huachicol, el tráfico de armas y la corrupción en estructuras que operan a gran escala. Las autoridades afirmaron que la investigación seguirá su curso y que la condición de testigo protegido no exime a Rocha Cantú de rendir cuentas si no cumple con los compromisos acordados.
