DETRÁS DE LA MODA ALTERNATIVA

Por: Mayte Alvarado

En un mundo donde la moda impone reglas y dicta tendencias, existen quienes deciden romperlas con colores que desafían lo convencional, estampados y creatividad en cada costura, formando así un conjunto de looks y piezas únicas, creadas desde la originalidad, dando como resultado la moda alternativa.

La moda alternativa, a nivel global refleja identidad y pertenencia social, usando la estética, la música y el arte como formas de comunicación sin palabras. A través de esta, las personas expresan su manera de ver el mundo, sus emociones, reflejan sus ideas, y su posición a lo que ya está establecido, más que una simple elección de vestuario o de outfit, se convierte en una declaración de creatividad que desafía por completo a la moda comercial. En la moda alternativa, no se trata de seguir estilos o tendencias, sino de crear una propia.

Identidad y pertenencia detrás de la moda alternativa.

Dentro de este contexto existen diferentes estilos como el punk, el gótico, el vintage, el Y2K o el maximalismo, entre otros. Todos comparten algo entre sí: construir una estética propia.

En la actualidad, la moda ha establecido mucho más que solo ropa, el estilo personal se ha convertido en una herramienta para construir identidad propia, el cómo vestimos refleja quiénes somos, qué nos gusta y cómo queremos ser percibidos.

Un ejemplo claro de que la moda refleja identidad, personalidad y pertenencia es la diseñadora Vivienne Westwood; para ella la ropa era una declaración de rebeldía. En los años 70, cuando la industria seguía patrones tradicionales, Vivienne rompió las reglas. ¿De qué manera? Con la estética punk, que consistía en ropa rasgada, alfileres, cuero, cadenas, mensajes provocadores y una actitud desafiante al sistema común de la moda. Westwood saba sus creaciones para comunicar ideas y fue clave en el desarrollo de la visibilidad de la moda distinta, o alternativa.

La moda también genera identidad que nace desde la búsqueda de pertenencia, quienes adoptan estos estilos encuentran en ellos una comunidad para expresarse sin miedo a las críticas, y es que dentro de estas comunidades justo se encuentran los góticos, punks, los amantes del estilo vintage, el Y2K, los que aman el maximalismo, conectados entre sí por sus códigos de vestimenta que suelen ser diferentes, extravagantes, extraños e innovadores.

Para muchas personas, la moda alternativa es más que un estilo, es una forma de empoderamiento. Vestir de manera distinta les permite tomar decisiones libres sobre su apariencia, sin seguir lo que dicta la moda. Esto les ayuda a reafirmar quiénes son, a ganar seguridad y a expresar su identidad de una manera auténtica. Usar ropa que rompe con lo que podría ser cotidiano, es también un acto de valentía, porque implica mostrarse tal cual ante un mundo que muchas veces critica lo diferente.

La moda alternativa también representa resistencia y rebeldía. Resistencia porque desafía la idea de que la moda debe ser perfecta, cara o creada solo por grandes marcas. Rebeldía porque invita a cuestionar las reglas establecidas y a expresarse sin pedir permiso y es por ello que Vivienne Westwood es el claro ejemplo que demuestra rebeldía e innovación en la moda.

Imagen: Westwood, moda alternativa (punk) / Pinterest

La moda alternativa como forma de expresión.

Es hora de dar una vuelta por el mundo y aterrizar en Italia, Milán para ser exactos, donde reside Arantza Urtaza: fashion designer apasionada por la moda, quien expresa sus pensamientos intrusivos y su creatividad a través de sus inigualables diseños. Mexicana que llevó su arte a este país, haciendo realidad sus ideas para plasmarlas en su trabajo.

“Nunca dejes de ser auténtico, sé tú mismo, expresa lo que llevas dentro y cree lo que estás portando”, fueron algunas palabras de Arantza. A veces lo caótico y lo diferente suele despertar comentarios negativos de las personas que no están acostumbradas a ver más allá de lo que ya existe. Algo que caracteriza a Arantza es su estilo maximalista, el cual va más allá de lo visual.

En el maximalismo, más, es más; predominan mucho los estampados, combinación de colores y accesorios a la vez. Para Arantza, ver la moda desde Italia fue un contexto totalmente diferente, dejando claro que la moda alternativa está dispuesta y diseñada al cambio y a la transformación.

Arantza recuerda: “Yo pensaba que la moda era ponerte el lente, el arete y basta, hasta que me di cuenta de que era un mundo completamente diferente. Es entender cómo funcionan las tendencias. En cuanto a mi estilo, evolucioné muchísimo; he aprendido a nivelarlo, que, aunque sea maximalista, lograr que no se vea tan exagerado, sino elegante y chic”.

Sin duda, sus diseños como fashion designer también se basan en lo innovador y lo diferente. Dentro de la moda existen elementos visuales, simbólicos, estéticos e incluso musicales que ayudan a reforzar el sentido de identidad y Arantza lo entiende a la perfección. “La naturaleza me inspira, también la música. Me inspira observar las cosas, la arquitectura, el arte, y me inspira hablar de mi vida en mis diseños, expresar mis sentimientos a través de lo que hago”, explica.

Esta forma de expresión ha encontrado un nuevo escenario para ser vista, y esto es en las redes sociales. Plataformas como Pinterest, TikTok o Instagram se han convertido en fuentes visuales de gran inspiración y propagación de estos diferentes estilos, tratando de reinventar la moda, de que sea vista más allá e incitando a la comunidad a experimentar con la ropa.

La moda tiene un gran alcance globalmente y podemos verlo en todos lados: por ejemplo, con los artistas que colaboran con marcas de ropa o las pasarelas internacionales. Es como un lenguaje universal que va más allá de los bocetos y de las costuras. Detrás de cada diseño exhibido por diseñadores hay inspiración, ya sea de la música, del arte o de la estética.

Con esto, podemos entender cómo es que la moda alternativa funciona como un medio de comunicación: una prenda, un diseño, puede contar historias, reflejar ideas y pensamientos desafiando los estereotipos. Esta moda proclama que la verdadera belleza reside en la autenticidad de cada individuo, aunque eso aveces implique ser mirado con rareza.

—Arantza, ¿Alguna vez te has sentido criticada o juzgada en la calle? Así, que sales pensando “me veo súper genial”, y la gente te mira con cara de “¿qué onda?” “Sí, la neta sí, hasta la fecha. Hay gente que se me queda viendo feo, pero a mí me vale. A veces hasta se ríen. Y como a mí me gusta grabarme y hacer contenido, pongo mi celular en el metro, me grabo en la oficina o donde sea, y sé que hay gente que no lo entiende porque no le gusta la moda.

Pero yo siento que para eso es, para expresarte. También creo que es para incomodar, tanto políticamente como de muchas formas. Si no incomodas, de verdad, no te estás vistiendo como tú quieres. Bueno, tampoco es que esa sea la intención, pero creo que eso es lo poderoso. No todo el mundo te va a amar, ni todo el mundo te va a odiar”. Comenta Arantza.

Esto muestra cómo la moda alternativa funciona como un espacio de libertad, donde el objetivo no es agradar, sino sentirse auténtico. Las miradas, el juicio o la incomprensión no frenan a quienes encuentran en la ropa una herramienta para decir: “Así soy yo, y estoy orgullosa(o) de mostrarlo”.

Creatividad, sustentabilidad y el DIY en la moda alternativa

Detrás de la moda alternativa hay historia, inspiración y diseñadores que cautivaron. Además de Vivienne Westwood, ya mencionada anteriormente, destaca Alexander McQueen, con su estilo oscuro, teatral, rebelde, gótico y emocional. Su trabajo rompió con los moldes tradicionales al mezclar lo bello con lo perturbador. Con solo una prenda, McQueen convertía la pasarela en un espacio de reflexión sobre temas como la muerte, la identidad o el poder femenino sin decir una sola palabra.

Por otro lado, Thierry Mugler fue un diseñador icónico de la moda alternativa, conocido por su estilo glamoroso, futurista y teatral. Sus diseños son reconocidos por las siluetas arquitectónicas e inspiradas en la ciencia ficción. Algo interesante dentro de sus diseños es el uso de materiales poco comunes como el metal, látex y plásticos moldeados, lo que abre paso a un aspecto esencial dentro de la moda alternativa: la sustentabilidad y el movimiento DIY (Do It Yourself) que significa hazlo tú mismo.

La moda alternativa abraza la conciencia ambiental. Muchas marcas y diseñadores alternativos optan por prácticas sustentables y reutilizando materiales. Arantza coincide con esta perspectiva y explica: “Me atrae mucho la idea de crear a partir de materiales que comúnmente se consideran basura. Por ejemplo, en una colección llegue a utilizar redes de mandarinas, aguacates y cebollas para confeccionar un vestido. Me interesa rescatar objetos ordinarios y darles una nueva vida, como botellas o cartón, buscando alternativas que contribuyan a una moda más sustentable. Creo que sí es posible hacer moda responsable sin dejar de ser creativa.”

Además, Arantza menciona que también se inspira en marcas y diseñadores como Maison Margiela o Glenn Martens, director creativo de Diesel y fundador de Y/Project, quien promueve el uso del demin reciclado.

“En una de sus colecciones, Diesel reutilizó los jeans que decoraban el escenario del desfile para transformarlos es nuevas prendas. Me parece fascinante esa visión del reciclaje aplicado a la moda”, compartió.

Dentro de este mundo de la moda la personalización es la norma. La filosofía del hazlo tú
mismo se eleva fomentando la creación de prendas únicas. Este enfoque del DIY permite a los individuos hacer su propia ropa, transformarla, personalizarla o crear nuevas prendas a partir de materiales ya existentes. Esto también puede incluir reconstruir prendas viejas o usar materiales reciclados, justo como hizo Arantza.

Es por ello que el movimiento DIY tiene una estrecha relación con la moda alternativa, porque ambos comparten ideales como la autenticidad, la creatividad y la sustentabilidad. Uno de los lugares más representativos de esta corriente es el Bazar Enrique Rébsamen, ubicado en la colonia Narvarte, en la Ciudad de México. Este lugar se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan prendas únicas.

En él se refleja completamente la filosofía del “hazlo tú mismo”, no solo se trata de comprar ropa, sino de valorar el proceso creativo detrás de cada prenda. Dentro de este sitio se puede
encontrar ropa de segunda mano, vintage, productos de marcas emergentes y diseñadores pequeños.

“Vengo al Rébsamen casi en cada edición, porque aquí encuentro ropa muy chida y con mucho estilo, siento que las prendas tienen personalidad, o también a veces yo después las modificó y eso hace que se vuelvan únicas. Además, me encanta que en varios puestos venden cosas muy innovadoras, ya sea de ropa o de accesorios para acompañar los outfits” – Anna Ortega, visitante del Bazar Enrique Rébsamen.

La experiencia de Anna también evidencia un contraste con la moda tradicional: mientras la industria comercial apuesta por lo de moda y lo tradicional, espacios como este bazar ofrecen libertad, personalización y propuestas que se salen de lo convencional. Aquí, vestir diferente
se vuelve un acto de expresión más que de consumo.

“Empecé a vender en el Rébsamen hace casi un año. Al principio solo llevaba algunas
prendas que intervenía con pintura textil o con parches hechos a mano, pero poco a poco
encontré a más gente que valora este tipo de trabajo. Lo que me gusta del bazar es que no hay una estética fija: puedes ver ropa gótica, colorida o vintage. Aquí la gente busca algo distinto que conecte con su identidad, y me incluyo porque a mí también me gusta mucho este tipo de moda. Creo que espacios como este rompen la idea de que la moda debe ser perfecta o cara; aquí lo que importa es la creatividad”, comenta Sebastián Olvera, expositor del Bazar Enrique Rébsamen.

Testimonios como el de Sebastián muestran cómo estos bazares impulsan no solo la creatividad, sino también nuevas formas de consumo más conscientes y accesibles. Quienes asisten al Rébsamen encuentran piezas únicas a las que se les puede dar una segunda vida, lo que transforma la moda en un acto personal y sostenible.

Relación de la música con la moda alternativa

Tal vez en este momento te estás preguntando ¿Que tiene que ver la música con la moda? Sin embargo, tiene que ver más de lo que te imaginas. Al utilizar “alternativa” como palabra definitoria de un tipo de música, nos encontramos con algo tan amplio y variado que se ha aplicado en decenas y decenas de artistas y géneros o estilos musicales a lo largo de el tiempo.

Por lo tanto, podemos entender lo alternativo como una apuesta contra la masa, contra lo comercial por simplemente comercial, como lo interesante o arriesgado frente a lo fácil o familiar. Dentro de este rango se encuentran muchos artistas que, sin duda, han influenciado la moda a través de su música. Muchas veces, las personas siguen a un artista porque les gusta su sonido y a partir de ello surge también la inspiración por vestirse de manera similar.

La ropa que usan los artistas refleja su estilo y su identidad sonora, y sus fans adoptan estos códigos como una forma de expresar sus propios gustos. Por ejemplo, es común ver a los amantes del rock vestir de negro, con chaquetas de cuero y estoperoles, porque ese estilo representa la esencia del género. En cambio, los fans del pop tal vez suelen inclinarse por colores más llamativos, mientras que quienes escuchan reggae prefieren prendas con estilo hippie. Y así cada estilo musical influye directamente en la forma de vestir de su comunidad.

Dentro de la música muchos artistas representan lo alternativo, no solo por su sonido, sino también por la estética que proyectan. Por ejemplo, los Sex Pistols no solo revolucionaron con su música, tambien impulsaron una imagen punck agresiva e irreverente, una imagen creada junto a la diseñadora Vivienne Westwood quien fue una imagen muy importante en la moda alternativa de ese tiempo. Aquí también destaca Radiohead con sus looks minimalistas, oscuros y desaliñados y no podemos dejar atrás a Nirvana, con su estética gruñe basada en camisas de cuadros, jeans rotos y sweaters amplios, inspiró una de las corrientes más reconocidas dentro de la moda alternativa.

Actualmente, la relación entre la música y moda alternativa continúa con la misma fuerza.
Tame Impala por ejemplo, destaca con una estética psicodélica, llena de colores cálidos
prendas holgadas. Rosalía con su álbum Motomai, transformó la moda alternativa al mezclar futurismo, maximalismo y experimentación, generando una estética poderosa tan solo con su sonido.

En todos estos casos, la moda no solo es un complemento, sino una parte esencial de la identidad artística. Quienes escuchan este tipo de música encuentran una forma de expresión, de sentirse parte de un fandom y de reflejar visualmente lo que la música les hace sentir. La música alternativa y la moda alternativa están profundamente conectadas creando un lenguaje visual y sonoro que influye en miles de personas.

Hasta ahora, el reportaje ha recorrido diversos aspectos que conforman la moda alternativa. A través de los contextos culturales y las prácticas creativas que la rodean, queda claro que este estilo no es solo una palabra ni una simple forma de vestir. Sus orígenes, sus influencias y todo lo que hay detrás conforman una red de comunicación y se entiende que dentro de la moda alternativa hay múltiples ideas, gustos y formas de expresión que revelan la diversidad y la identidad de quienes la adoptan.

Quizá pocas veces se había reflexionado sobre por qué surge este tipo de moda, lo qué inspira o que hay detrás. Sin embargo, la moda alternativa refleja a nivel global identidad y pertenencia social donde elementos como la música, el arte, la estética funcionan como una forma de comunicación sin palabras siendo aspectos fundamentales que impulsan a las personas a construir un estilo propio.


Cada prenda elegida, cada combinación de colores o texturas comunican algo sobre quien la viste. Así lo demuestra Arantza con su perspectiva desde Milán, donde confirma que, incluso en otros lugares del mundo, la moda mantiene su esencia y sigue siendo un medio para expresarse, inspirarse y conectar con los demás.

Además, este estilo abre la puerta a formas de consumo más conscientes y accesibles. Los bazares, las prendas de segunda mano y el rediseño de ropa ya existente demuestran que vestirse con autenticidad no requiere grandes presupuestos. Por el contrario, promueve una creatividad que se aleja de la producción masiva y se acerca más a la expresión personal, la sostenibilidad y el valor afectivo de cada prenda.

Como resultado de todo esto, la moda se vuelve mucho más que un conjunto de prendas: se convierte en una herramienta para conectar con otros y para expresar pensamientos, emociones e historias a través de lo que se lleva puesto. La ropa se transforma en un lenguaje silencioso que dice “esto me gusta”, “esto soy” o “esto me identifica”.

Y es precisamente en esa mezcla de libertad, autenticidad y comunidad donde radica la esencia de la moda alternativa. Un espacio que invita a explorar, a crear y a habitar la identidad desde lo que se viste, reafirmando que la moda no solo se usa también se vive, se expresa y se comunica.

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