En Minneapolis, autoridades federales anunciaron el envío de cientos de agentes adicionales de inmigración para reforzar un operativo en curso tras un tiroteo en el que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató a una mujer de 37 años la semana pasada, según declaraciones de funcionarios de Seguridad Nacional. El despliegue se suma a miles de agentes que ya se encuentran en la región como parte de una operación federal más amplia iniciada en diciembre para abordar supuestas violaciones de inmigración y otras investigaciones. 
La secretaria de Seguridad Nacional informó que los nuevos agentes llegarán “hoy y mañana” para apoyar a los equipos de ICE y a la Patrulla Fronteriza que trabajan en la ciudad, en medio de tensiones públicas y protestas derivadas del tiroteo y de la presencia federal. Las autoridades federales han argumentado que la ampliación del operativo es necesaria para cumplir con sus funciones de aplicación de la ley. 
Organizaciones locales y funcionarios estatales han señalado que la presencia creciente de agentes ha provocado confrontaciones con residentes y protestas continuas en Minneapolis y otras ciudades de Minnesota, donde también se han presentado demandas legales para detener el operativo. El estado y varias ciudades alegan que ciertas prácticas de los agentes federales violan derechos constitucionales y han solicitado medidas judiciales. 
La expansión de la presencia federal se produce mientras persisten debates en torno a la aplicación de las políticas migratorias en el país y la respuesta de las comunidades locales ante la intervención de autoridades federales en asuntos de inmigración. Las protestas y manifestaciones han continuado en distintos puntos del estado desde el incidente inicial relacionado con el tiroteo.
