México enfrenta un brote de sarampión que se detectó desde febrero de 2025 y continúa activo en 2026, con casos confirmados en las 32 entidades federativas y miles de contagios acumulados hasta la fecha. Las autoridades de salud han intensificado medidas de control y vacunación ante la expansión del virus.
La Secretaría de Salud informó que el país ha aplicado más de 11.8 millones de dosis de vacunas contra el sarampión desde el inicio del brote y que actualmente dispone de más de 23.5 millones de vacunas para atender a la población en los próximos dos años.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) otorgó a México una extensión de dos meses para intentar controlar la transmisión y evitar la pérdida del estatus de país libre de sarampión, con una nueva evaluación programada para abril de 2026.
Como parte de la estrategia de inmunización, las autoridades adelantaron la aplicación de la llamada “dosis cero” a niñas y niños de seis a 11 meses de edad, medida que modifica el esquema habitual en el que la primera vacuna se aplica a los 12 meses. Este adelanto se implementa exclusivamente ante el contexto del brote para incrementar la protección temprana en menores.
Los grupos que se están priorizando para recibir la vacuna incluyen menores de 1 a 18 meses, población rezagada de 2 a 9 años, personal de salud, educativo y jornaleros agrícolas en movilidad, con el objetivo de elevar la cobertura de vacunación por encima del 95 %.
Hasta el 20 de enero de 2026, los estados con mayor incidencia del brote reportado son Jalisco y Chiapas, con la situación en Chihuahua considerada bajo control por las autoridades sanitarias.
