Los equipos de Fórmula 1 comenzaron entre el 26 y el 30 de enero de 2026 las pruebas privadas de sus monoplazas diseñados para la temporada 2026 en el Circuit de Barcelona-Catalunya. El evento, denominado Barcelona Shakedown, se realizó a puerta cerrada, sin acceso para aficionados ni medios de comunicación en la pista.
Cada escudería tuvo asignados tres días de rodaje durante las cinco jornadas del test. El objetivo principal consistió en verificar el funcionamiento de los nuevos componentes introducidos por el reglamento técnico de 2026, que incluye cambios en el chasis, la unidad de potencia, la batería y los neumáticos.
Mercedes, Red Bull, McLaren, Ferrari, Alpine, Audi, Cadillac, Racing Bulls, Haas y Aston Martin participaron en diferentes días. Williams no estuvo presente en estas sesiones y optó por realizar pruebas virtuales y otros chequeos para priorizar el desarrollo de su monoplaza.
Durante las jornadas se completaron cientos de vueltas por equipo en algunos casos, con énfasis en la recopilación de datos de fiabilidad y correlación con simulaciones previas. Pilotos como Kimi Antonelli (Mercedes), Lando Norris (McLaren), Charles Leclerc (Ferrari), Lewis Hamilton (Ferrari) y George Russell (Mercedes) estuvieron al volante en distintas sesiones.
El test permitió a las escuderías evaluar por primera vez en conjunto los monoplazas bajo las nuevas regulaciones, aunque los tiempos de vuelta registrados fueron extraoficiales y no comparables con sesiones anteriores debido a las diferencias técnicas y las condiciones de prueba. Este shakedown precede a las pruebas oficiales de pretemporada programadas en Baréin durante febrero de 2026, donde se espera mayor participación y cobertura.
