El gobierno de la ciudad de Nueva York decretó un toque de queda ante el impacto de una tormenta invernal que afecta a la región y que ha generado acumulación de nieve, bajas temperaturas y complicaciones en la movilidad.
Las autoridades informaron que la medida busca reducir riesgos para la población y facilitar las labores de emergencia, limpieza de vialidades y atención a reportes ciudadanos. El toque de queda establece restricciones a la circulación en determinados horarios, con excepción de servicios esenciales.
El sistema de transporte público opera con ajustes y algunas rutas fueron suspendidas de manera temporal. También se reportaron cancelaciones y retrasos en vuelos en aeropuertos de la zona metropolitana.
Las dependencias de protección civil y seguridad exhortaron a la población a permanecer en sus hogares, evitar traslados innecesarios y mantenerse atenta a los avisos oficiales. El gobierno local indicó que continuará evaluando las condiciones climáticas para determinar la duración de las restricciones.
