El delantero mexicano Raúl Jiménez vivió una de las noches más emotivas de su carrera en la Premier League, al marcar de penal en la victoria del Fulham FC por 3-1 ante el Burnley FC en el Craven Cottage. Más allá del resultado, el gol tuvo un significado especial: fue el primero tras el fallecimiento de su padre, ocurrido el pasado 11 de marzo.
Jiménez no celebró como de costumbre. Se arrodilló, miró al cielo y, entre lágrimas, dedicó el tanto a su padre, en un gesto que conmovió a aficionados y compañeros. El mexicano, que mantiene una racha perfecta desde el manchón con 14 penales sin fallar, no pudo contener la emoción en un momento donde el futbol pasó a segundo plano frente al duelo personal.
El partido también tuvo tintes de remontada para el Fulham, que logró darle la vuelta al marcador con goles de Josh King y Harry Wilson, antes de que Jiménez sellara el triunfo desde los once pasos en tiempo agregado. Incluso, el propio delantero provocó la expulsión de un rival en la jugada previa a su anotación.
Tras el silbatazo final, el técnico Marco Silva se acercó para abrazarlo, en una escena que reflejó el apoyo del equipo. La afición también respondió con aplausos, acompañando al mexicano en una noche donde el gol fue más que un número: fue un homenaje lleno de sentimiento.
