A menos de cien días del inicio de la Copa del Mundo 2026, Guadalajara enfrenta una serie de problemas urbanos y sanitarios en medio de su preparación como una de las sedes del torneo internacional.
En las últimas semanas, habitantes de distintas zonas de la ciudad han reportado fallas en el suministro de agua, así como la presencia de líquido turbio y con mal olor en hogares del área metropolitana. La situación ha generado protestas y exigencias de atención por parte de vecinos, además de cambios en la dirección del organismo encargado del servicio.
Al mismo tiempo, la ciudad registra manifestaciones relacionadas con el aumento en las tarifas del transporte público y el uso del espacio urbano, lo que ha incrementado el descontento social en diversos sectores. Las movilizaciones también han coincidido con las obras en vialidades y accesos principales, donde se reportan retrasos en la circulación.
A este panorama se suma el brote de sarampión en Jalisco, entidad que concentra el mayor número de casos en el país. Autoridades de salud mantienen campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica en municipios del área metropolitana, incluida Guadalajara.
La situación ocurre mientras la capital jalisciense continúa con los preparativos para recibir partidos del Mundial, programado para iniciar en junio, en un contexto donde infraestructura, servicios públicos y salud permanecen bajo seguimiento.
