El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a aplazar el ultimátum dirigido a Irán para que reabra el paso marítimo en el estrecho de Ormuz, en medio del conflicto que se mantiene en la región. La medida se produce mientras continúan las tensiones militares y diplomáticas entre ambos países, con la posibilidad de un acuerdo aún sobre la mesa.
El estrecho de Ormuz es una ruta estratégica para el comercio internacional de petróleo, por donde circula cerca del 20% del suministro mundial. Su cierre parcial por parte de Irán ha generado impactos en los mercados energéticos y ha intensificado la presión internacional para restablecer el tránsito marítimo.
De acuerdo con reportes recientes, Trump ha mantenido la advertencia de acciones militares en caso de que no se cumplan sus exigencias, aunque también ha señalado que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo con el gobierno iraní. En paralelo, autoridades de Irán han rechazado las condiciones planteadas y han propuesto alternativas para poner fin al conflicto, sin aceptar plenamente las demandas estadounidenses.
Este escenario forma parte de una escalada iniciada a finales de febrero de 2026, cuando comenzaron enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán. Desde entonces, se han registrado ataques, cierres de rutas comerciales y operaciones militares en la zona, lo que mantiene la situación en desarrollo y con repercusiones a nivel internacional.
