Cada 15 de abril se conmemora el Día Mundial del Arte, fecha elegida por el nacimiento de Leonardo da Vinci en 1452. La efeméride, proclamada por la UNESCO, busca promover la creatividad y el intercambio cultural, tomando como referencia a una figura que integró disciplinas como la pintura, la ciencia y la ingeniería.
La obra y los estudios de Da Vinci continúan siendo objeto de análisis debido a diversos aspectos que no han sido completamente esclarecidos. Entre ellos destacan sus manuscritos, muchos de los cuales quedaron incompletos o se dispersaron tras su muerte, lo que dificulta reconstruir el alcance total de sus ideas.
Otro de los puntos que mantiene el interés es la posible existencia de elementos ocultos en sus pinturas. Investigaciones han planteado la presencia de símbolos o patrones en obras como la Mona Lisa y La última cena, así como el uso de técnicas como el sfumato que generan efectos visuales variables.
Asimismo, se han documentado características como la escritura en espejo en sus cuadernos y la elaboración de diseños de máquinas que no se concretaron en su época. Estos elementos, junto con estudios anatómicos y observaciones científicas, forman parte de un legado que continúa siendo revisado en el ámbito cultural y académico.
