El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes al rey Carlos III y a la reina Camila en la Casa Blanca como parte de la primera visita de Estado de los monarcas británicos al país desde la coronación. El encuentro incluyó una tradicional ceremonia oficial y una reunión privada para tomar el té.
La visita ocurre en un momento de tensiones políticas entre Washington y Londres por diferencias en política exterior y comercio, por lo que analistas consideran el encuentro como un intento de reforzar la llamada “relación especial” entre ambos países.
Durante la jornada, Trump y la primera dama Melania Trump acompañaron a los monarcas en actos protocolares dentro de la residencia presidencial. Posteriormente, Carlos III sostuvo una reunión con el mandatario estadounidense, mientras Camila participó en actividades culturales y educativas.
Además del té privado, la agenda contempla una cena de gala, reuniones diplomáticas y un discurso histórico del rey Carlos III ante el Congreso de Estados Unidos, lo que marcaría un hecho poco común para un monarca británico.
La gira de cuatro días busca enviar un mensaje de estabilidad entre ambas naciones, en medio de un escenario internacional complejo y recientes fricciones entre aliados occidentales.
