Raymundo Pedro Morales Ángeles informó que las Fuerzas Armadas desplegaron mil 628 elementos y 179 vehículos en Sinaloa, tras la solicitud de licencia temporal de Rubén Rocha Moya.
El despliegue se organiza en tres componentes. La Operación Sable contempla acciones de vigilancia y apoyo a autoridades locales. La Operación Chipahua está enfocada en la detención de objetivos prioritarios vinculados con la generación de violencia. La Fuerza de Tarea Alacrán se encarga de la localización e inhabilitación de laboratorios clandestinos y campamentos utilizados por grupos delictivos.
En zonas urbanas, se implementó la Operación Baluarte, principalmente en Mazatlán, con el objetivo de mantener presencia operativa, mejorar los tiempos de respuesta y reforzar labores de inteligencia.
El esquema incluye la instalación de puestos navales de seguridad, vigilancia mediante drones y el uso de motocicletas y vehículos para ampliar la cobertura en áreas con mayor incidencia delictiva.
