Los Emiratos Árabes Unidos volvieron a ser blanco de ataques con misiles y drones presuntamente lanzados desde Irán, en una nueva escalada del conflicto que sacude la región del Golfo Pérsico.
De acuerdo con reportes recientes, se escucharon explosiones en distintas zonas del país, mientras los sistemas de defensa aérea fueron activados para interceptar los proyectiles.
Las autoridades emiratíes informaron que lograron derribar varios misiles y drones, aunque algunos ataques impactaron infraestructura estratégica, especialmente en zonas energéticas clave como Fujairah, donde incluso se reportaron incendios en instalaciones petroleras.
Este nuevo episodio ocurre apenas un día después de otro ataque similar, en el que Emiratos aseguró haber interceptado al menos 15 misiles y varios drones, dejando personas heridas.
La ofensiva se da en medio de una frágil tregua entre Irán y Estados Unidos, lo que ha incrementado la preocupación internacional. De hecho, estos ataques son considerados los más relevantes desde el alto al fuego reciente, lo que pone en riesgo cualquier intento de estabilizar la región.
Además, el conflicto está directamente ligado al control del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte de petróleo a nivel global. Las tensiones en esta zona han generado impactos en los mercados energéticos y temor por una posible escalada mayor.
A nivel internacional, distintos países han condenado los ataques y han llamado a evitar una escalada que podría derivar en un conflicto más amplio en Medio Oriente. Mientras tanto, Emiratos ha reiterado que se reserva el derecho de responder ante nuevas agresiones.
Este nuevo episodio confirma que, pese a los intentos de tregua, la situación en la región sigue siendo altamente volátil y con consecuencias potenciales a nivel global.
