La actriz Blake Lively y el actor y director Justin Baldoni llegaron a un acuerdo extrajudicial que pone fin a su mediático conflicto legal, originado tras el rodaje de la película It Ends With Us.
El pleito comenzó en 2024, cuando Lively denunció a Baldoni por presunto acoso y represalias durante la producción del filme. En respuesta, el también director presentó una contrademanda millonaria por difamación, lo que desató una batalla legal que se prolongó por más de un año y medio.
Durante el proceso, varias de las acusaciones de ambas partes fueron desestimadas por un juez, aunque algunos cargos —como represalias e incumplimiento de contrato— seguían vigentes y estaban programados para llegar a juicio en mayo de 2026.
Sin embargo, a pocas semanas de ese juicio, ambas partes optaron por llegar a un acuerdo privado, cuyos términos no fueron revelados. Con esto, evitaron continuar con un proceso judicial que ya había afectado sus carreras y generado gran atención mediática.
En un comunicado conjunto, Lively y Baldoni destacaron el impacto positivo de la película en la conversación sobre la violencia doméstica y señalaron su intención de avanzar hacia entornos laborales más seguros y respetuosos.
El cierre del caso marca el fin de uno de los conflictos más sonados recientes en Hollywood, dejando atrás una disputa que involucró demandas millonarias, acusaciones cruzadas y una fuerte exposición pública.
