La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó preocupación por el brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo y Ruanda, donde autoridades sanitarias reportaron al menos 88 fallecimientos y más de 300 casos sospechosos relacionados con la enfermedad.
De acuerdo con reportes internacionales, el brote se concentra principalmente en la provincia de Ituri, en el noreste del Congo, aunque también se han identificado contagios en zonas de Uganda y regiones cercanas a Ruanda. La OMS declaró la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al riesgo de expansión regional.
Especialistas señalaron que el brote corresponde a la variante Bundibugyo del virus del ébola, una cepa poco frecuente para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Organismos internacionales advirtieron que la circulación del virus habría permanecido sin ser detectada durante varias semanas antes de confirmarse oficialmente.
Ante el aumento de casos, autoridades sanitarias y organismos internacionales instalaron centros de tratamiento y desplegaron personal médico en las zonas afectadas. La OMS llamó a reforzar medidas de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos y atención médica para evitar una mayor propagación del virus en la región africana.
