La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. El organismo informó que esta variante no cuenta con vacunas ni tratamientos aprobados.
De acuerdo con reportes de la OMS y medios internacionales, el brote se concentra principalmente en la provincia de Ituri, en el noreste del Congo. Las autoridades sanitarias señalaron que la situación representa un riesgo elevado a nivel nacional y regional, aunque no cumple con los criterios para ser considerada una pandemia.
La cepa Bundibugyo fue detectada por primera vez en Uganda entre 2007 y 2008. Posteriormente se registró otro brote en 2012 en la República Democrática del Congo. Según datos oficiales, esta es la tercera ocasión en que se identifica esta variante del virus.
La OMS informó que el ébola se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, como sangre, vómito o semen. También puede propagarse durante ceremonias funerarias donde existe contacto con cadáveres. Entre los síntomas reportados se encuentran fiebre, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza y malestar general.
Autoridades sanitarias internacionales señalaron que el conflicto armado en algunas regiones del Congo ha complicado las labores de atención médica y rastreo de contagios. La OMS solicitó un alto al fuego para permitir el acceso de brigadas sanitarias y organizaciones humanitarias en las zonas afectadas.
En respuesta al brote, algunos países comenzaron a reforzar controles sanitarios y medidas de vigilancia epidemiológica. En México, la Secretaría de Salud emitió un aviso preventivo de viaje y activó protocolos de monitoreo en aeropuertos y fronteras.
