Especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) concluyeron los análisis técnicos en el municipio de Ixtlán, Michoacán, con el objetivo de identificar la naturaleza de la actividad geotérmica reportada en la demarcación.
El informe presentado por los investigadores universitarios descarta la formación de un aparato volcánico o la aparición de un géiser en la zona afectada. Las mediciones de temperatura, los muestreos químicos del agua y el análisis de los gases recolectados indican que el fenómeno corresponde a una manifestación de hidrotermalismo derivada de las fracturas en el subsuelo que caracterizan al Eje Neovolcánico Transmexicano.
El reporte señala que el incremento en las emanaciones de vapor y agua a elevadas temperaturas responde a las variaciones en los niveles de los acuíferos profundos, los cuales entran en contacto con rocas calientes antes de salir a la superficie a través de las fallas geológicas existentes. Las autoridades científicas precisaron que este tipo de eventos se mantiene dentro de los parámetros de la actividad geotérmica regular de la región occidente del país.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y Protección Civil estatal determinaron el establecimiento de un perímetro de restricción en torno a las grietas emisoras para evitar riesgos de quemaduras entre la población civil. Los monitoreos técnicos de la UNAM continuarán de forma coordinada con las dependencias locales para registrar cualquier cambio en el volumen de presión o en la composición química de los fluidos.
