Los mensajes de texto se han convertido en uno de los medios utilizados para intentar obtener información personal y financiera mediante técnicas de suplantación de identidad. Una de estas modalidades es el smishing, que consiste en enviar SMS que aparentan proceder de una institución legítima.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) señala que estos mensajes pueden utilizarse para advertir sobre supuestos cargos no reconocidos, problemas con una cuenta o solicitudes de verificación.
Existen al menos cinco señales que pueden ayudar a identificar un mensaje sospechoso:
1. Solicita información confidencial.
Si el SMS pide contraseñas, NIP, códigos de seguridad, datos de tarjeta o información bancaria, no debe proporcionarse. Las instituciones financieras no solicitan este tipo de datos mediante mensajes de texto.
2. Incluye un enlace para “verificar” la cuenta.
Los mensajes fraudulentos suelen dirigir a páginas que imitan los sitios oficiales. CONDUSEF recomienda no abrir vínculos recibidos mediante SMS cuando exista duda sobre su procedencia.
3. Advierte sobre un cargo o bloqueo inesperado.
Los delincuentes pueden informar sobre una supuesta operación no reconocida y utilizarla para presionar al usuario a actuar de inmediato. Ante estos casos, la recomendación es contactar directamente al banco mediante sus canales oficiales.
4. Presiona para actuar de inmediato.
Los mensajes pueden utilizar advertencias sobre bloqueos, sanciones, cargos o pérdida de acceso para generar una respuesta rápida antes de que la persona verifique la información. La SSPC también ha identificado la urgencia como un recurso utilizado en fraudes mediante SMS.
5. El remitente o enlace presenta diferencias.
Una letra distinta en el nombre de la institución, dominios que no corresponden al sitio oficial o información que no coincide con los canales habituales pueden ser señales de suplantación.
Ante un SMS sospechoso, CONDUSEF recomienda no responder, no abrir enlaces y no compartir información personal o financiera. Si existe una duda sobre un movimiento bancario, la persona debe comunicarse directamente con su institución financiera utilizando un número o canal oficial.
El objetivo del smishing es llevar al usuario a entregar información que posteriormente puede utilizarse para cometer fraudes. Por ello, verificar el mensaje antes de realizar cualquier acción es una de las principales medidas de prevención.
