El Gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa una reforma constitucional que busca impedir que personas con doble nacionalidad puedan ocupar cargos como la Presidencia de la República, gubernaturas o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México.
La propuesta establece que quienes aspiren a estos puestos tendrían que renunciar previamente a su segunda nacionalidad. La iniciativa ya fue aprobada en comisión con respaldo del oficialismo, pero ha generado críticas de la oposición, que considera que podría afectar los derechos políticos de millones de mexicanos que viven en el extranjero.
La reforma todavía necesita ser aprobada por mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso.
