El sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, fue asesinado a tiros en el municipio de Lolotla, Hidalgo, informó la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
El cuerpo del párroco de la Iglesia Santa Cruz, perteneciente a la diócesis de Huejutla, fue localizado el martes a un costado de la carretera Tolago-Tetlapaya. De acuerdo con los primeros reportes, presentaba heridas de bala y junto al cuerpo fue encontrado un mensaje, cuyo contenido no ha sido revelado.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo inició una investigación por homicidio. Hasta el momento no se han reportado personas detenidas ni se ha informado el móvil del crimen.
La CEM expresó su solidaridad con la diócesis de Huejutla y pidió a las autoridades esclarecer los hechos.
El caso ocurrió un día después de que el alcalde de Jaltocán, Iván Lara Tovar, pidiera públicamente al sacerdote José Rosario Arévalo Cervantes, conocido como el “padre Chayo”, que se limitara a sus actividades religiosas y no interviniera en asuntos políticos.
