Francia enfrenta una serie de protestas y disturbios que se extendieron por varias ciudades durante octubre de 2026, en medio de las inconformidades por el costo de vida, las condiciones de la educación pública y las políticas económicas del gobierno del presidente Emmanuel Macron. Las manifestaciones del 17 de octubre derivaron en enfrentamientos con la policía, saqueos y daños a edificios públicos y establecimientos comerciales.
Las movilizaciones comenzaron en septiembre con demandas estudiantiles relacionadas con la falta de profesores, recursos educativos e instalaciones adecuadas. Posteriormente, se sumaron trabajadores, sindicatos y otros sectores que expresaron su preocupación por el aumento de los precios, el poder adquisitivo y las medidas presupuestarias del gobierno francés.
De acuerdo con información de Associated Press publicada el 19 de octubre, alrededor de 2 mil 400 personas fueron detenidas durante los disturbios del fin de semana. También se reportaron daños en comercios y edificios públicos de distintas localidades, entre ellas París, Marsella y Lyon.
Ante la situación, Macron condenó los actos de violencia y ordenó revisar posibles fallas en los servicios de inteligencia y en la preparación policial. El gobierno también anunció restricciones nocturnas en algunas zonas para contener los incidentes y mantener el orden público.
La crisis también ha incrementado la presión política sobre el gobierno, en un contexto de dificultades presupuestarias y de preparación para las elecciones presidenciales de 2027. Mientras continúan las demandas sociales, las autoridades enfrentan el reto de atender las inconformidades y evitar nuevos episodios de violencia.
