Integrantes de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes (OTBA) denunciaron la persistencia de acoso, discriminación y violencia de género al interior de la agrupación, pese a las políticas institucionales de “cero tolerancia” impulsadas por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
De acuerdo con las atrilistas, en su mayoría mujeres, uno de los principales problemas es la falta de equidad en la asignación de lugares dentro de la orquesta, ya que no existe una normativa clara que determine qué posición debe ocupar cada músico. Esto ha derivado en decisiones que no se basan en el mérito profesional, limitando su visibilidad y desarrollo artístico.
Las denunciantes también señalaron que, tras la salida del director Iván López Reynoso en octubre de 2024, se registró un retroceso en intentos por mejorar las condiciones internas, como la rotación de atriles, lo que ha agravado un ambiente laboral marcado por prácticas desiguales en una agrupación donde predominan los hombres.
Además, acusaron que el entorno incluye gritos, comentarios despectivos, motes y revictimización, lo que evidencia, según testimonios, una “violencia normalizada” dentro de la orquesta. Hasta el cierre de la información, el INBAL no había emitido una postura oficial ante estas denuncias.
