La industria automotriz de América Latina acordó una agenda regional orientada a fortalecer la integración comercial, modernizar el parque vehicular y atender los efectos de la competencia internacional, durante el Congreso Latinoamericano Automotriz CLAM 2026 realizado en Quito, Ecuador.
En el encuentro, asociaciones de distribuidores y fabricantes firmaron la Declaración de Quito 2026, un acuerdo mediante el cual buscan coordinar políticas públicas y estrategias de competitividad para el sector automotor en la región.
Entre los firmantes se encuentran la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) y la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (ALADDA), integrada por representantes de 18 países.
De acuerdo con los organismos participantes, el acuerdo plantea atender factores que afectan al mercado automotor regional, entre ellos los costos fiscales, el envejecimiento vehicular y la competencia internacional.
El documento señala que la integración comercial entre países latinoamericanos es un elemento para el desarrollo económico y la competitividad de la industria automotriz.
La agenda contempla impulsar la reducción de aranceles y eliminar barreras no arancelarias que afectan el comercio formal entre países, además de promover esquemas tributarios que faciliten la renovación vehicular.
Las organizaciones señalaron que las cargas fiscales inciden en el acceso de consumidores y empresas a vehículos con tecnologías de menores emisiones y mayor eficiencia.
La declaración también incluye una postura contra la importación de vehículos usados y la comercialización de unidades nuevas sin representación oficial de las marcas. Según los organismos, estas prácticas impactan en la seguridad vial, la recaudación fiscal y las condiciones de competencia dentro del sector.
Otro de los puntos incluidos en el acuerdo es impulsar la renovación del parque vehicular mediante incentivos fiscales y financieros para la adquisición de vehículos nuevos con mayores estándares de seguridad y menores emisiones contaminantes.
Asimismo, se propuso fortalecer programas de chatarrización y descarte vehicular para reducir la antigüedad promedio de las flotas en América Latina.
En materia de movilidad, la Declaración de Quito respalda el desarrollo de sistemas de transporte público de bajas emisiones, así como su articulación con soluciones de movilidad individual en entornos urbanos e interurbanos.
Por parte de México, el documento fue suscrito por Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la AMDA; Odracir Barquera, director general de la AMIA; y Alejandro Osorio, director de Asuntos Públicos y Comunicación de la ANPACT, quienes señalaron que la coordinación regional será un factor para la competitividad de la industria automotriz latinoamericana.
