Marco Antonio “Gato” Ortiz, árbitro de la Liga MX, recibió amenazas de muerte el sábado 7 de marzo de 2026 después de dirigir el Clásico Tapatío entre Atlas y Chivas en el Estadio Jalisco, informaron medios deportivos. El partido terminó con victoria de Chivas 2‑1 y diversas decisiones arbitrales, incluidas dos penas máximas a favor del equipo visitante, generaron cuestionamientos entre algunos aficionados.
Según reportes, un seguidor rojinegro lo habría confrontado en las inmediaciones de su hotel en Guadalajara y, al seguirlo de regreso al hospedaje, emitió expresiones consideradas amenazas de muerte. Ante esta situación, Ortiz solicitó apoyo de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y fue trasladado a otro hotel bajo un esquema de resguardo especial para garantizar su seguridad.
Hasta el 9 de marzo de 2026, la FMF no había emitido una postura oficial sobre los hechos, y no se ha confirmado si se presentaron denuncias ante autoridades competentes.
El incidente se reportó en el contexto de un clima tenso generado por el resultado del encuentro y las decisiones arbitrales, que también fueron objeto de análisis por parte de técnicos y comentaristas deportivos tras el juego
