México y Estados Unidos aceleran las negociaciones para intentar alcanzar un nuevo acuerdo comercial antes de las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre.
El objetivo es reducir algunas de las presiones arancelarias que enfrentan productos mexicanos y fortalecer la relación económica entre ambos países. Entre los temas que siguen sobre la mesa están los aranceles al sector automotriz y las reglas de contenido estadounidense para vehículos fabricados en México.
Aunque ambos gobiernos buscan avanzar rápidamente, todavía existen diferencias importantes que deberán resolverse para concretar el acuerdo.
