Las llamadas “boletas planchadas” volvieron al debate electoral en México luego de que el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobara un procedimiento específico para atender este tipo de papeletas durante los cómputos de las elecciones de 2027.
El término se utiliza para identificar las boletas que aparecen dentro de una urna sin presentar marcas de doblez. La situación genera cuestionamientos debido a que, en condiciones ordinarias, las papeletas deben doblarse para poder introducirse en las urnas.
El antecedente se encuentra en procesos electorales recientes. Durante las elecciones de 2024 y la elección extraordinaria del Poder Judicial de 2025 se detectaron casos de boletas sin dobleces. En la elección judicial, el INE reportó cientos de casillas en las que se identificó esta situación.
La discusión actual se centra en qué debe ocurrir cuando una boleta de este tipo aparece durante un cómputo. Algunos integrantes del Consejo General del INE han señalado que una papeleta sin dobleces puede constituir un indicio de una irregularidad, mientras que otros han planteado que su tratamiento debe realizarse conforme a las reglas electorales vigentes y mediante una revisión del caso.
Para las elecciones de 2027, el INE aprobó que las boletas que no presenten marcas de doblez sean identificadas, documentadas y reservadas para que el Consejo Distrital determine posteriormente si deben incorporarse al cómputo. De esta manera, la ausencia de dobleces no implicará por sí misma la anulación automática de la papeleta.
La decisión generó diferencias entre consejeros y representantes partidistas. Mientras algunos consideran que las llamadas “boletas planchadas” representan un riesgo para la certeza de los resultados, otros sostienen que establecer un procedimiento de revisión permite analizar cada caso antes de determinar la validez del voto.
El tema podría continuar en los tribunales electorales, debido a que representantes de algunos partidos anunciaron su intención de impugnar el criterio aprobado por el INE.
Por ahora, una “boleta planchada” no significa automáticamente que exista un voto fraudulento ni que deba anularse. Se trata de una papeleta encontrada sin marcas de doblez cuyo origen y validez deberán ser determinados por la autoridad electoral conforme al procedimiento establecido.
