Sergio “Checo” Pérez volverá a competir en la Fórmula 1 en 2026, esta vez al volante de un monoplaza del equipo Cadillac, en una temporada que arranca en el Gran Premio de Australia tras pruebas de pretemporada.
La temporada tendrá un contexto inusual, ya que los recientes conflictos en Medio Oriente han generado dudas sobre la realización de las carreras programadas en esa región, especialmente en Bahréin y Arabia Saudita del calendario inicial; la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y los organizadores mantienen la situación bajo evaluación para garantizar la seguridad de los participantes.
En las pruebas de pretemporada en Bahréin, Pérez y su equipo enfrentaron algunos desafíos técnicos mientras equipos como Lando Norris con McLaren lideraron tiempos, aunque Cadillac completó vueltas valiosas de preparación. El desempeño en estas sesiones servirá de referencia antes de que inicie la temporada competitiva.
Más allá de la coyuntura geopolítica, la atención de la F1 se centrará también en el rendimiento de equipos históricos como Scuderia Ferrari y rivales directos, y en cómo Checo Pérez y Cadillac podrán adaptarse al nuevo reglamento técnico y competir en una parrilla que renueva sus desafíos para 2026.
