CRISIS DEL PETRÓLEO SACUDE AL MUNDO TRAS LA GUERRA

La guerra entre Estados Unidos e Irán está provocando una crisis energética global, luego de que el conflicto militar interrumpiera una de las rutas petroleras más importantes del mundo.

El problema se concentra en el estrecho de Ormuz, una vía marítima por donde normalmente pasa cerca del 20 % del petróleo que se comercia en el planeta. Tras los ataques y amenazas de Irán, el tráfico de buques petroleros se desplomó, afectando gravemente el suministro mundial de crudo. 

Como consecuencia, los mercados energéticos reaccionaron de inmediato:

  • El precio del petróleo superó los 100 dólares por barril, su nivel más alto en varios años.  
  • El Brent incluso llegó a acercarse a 120 dólares, impulsado por el temor a una escasez global.  

Según reportes del New York Times, la administración de Donald Trump habría subestimado el impacto que tendría la guerra en el mercado energético, así como la capacidad de Irán para responder atacando infraestructura petrolera y afectando el transporte marítimo. 

Irán ha utilizado el petróleo como arma económica, atacando barcos y amenazando con bloquear el paso por Ormuz para presionar a Estados Unidos y a sus aliados. Esta estrategia busca generar presión internacional mediante el aumento de precios y el caos en los mercados energéticos. 

El conflicto, iniciado el 28 de febrero de 2026 tras ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, ya está teniendo efectos económicos globales:

  • subida de precios de combustibles,
  • volatilidad en bolsas internacionales,
  • riesgo de inflación y desaceleración económica.  

Incluso países exportadores como México están viendo impactos: el petróleo mexicano ya superó los 90 dólares por barril, mientras el gobierno analiza medidas para evitar que suba demasiado el precio de la gasolina. 

Compartir: