La cumbre anual de los BRICS, que reúne a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, junto con los nuevos miembros Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos, comenzó este lunes en Brasilia. El evento, programado para los días 7 y 8 de julio, se lleva a cabo en el Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. La ceremonia de apertura contó con la presencia de los jefes de Estado y de gobierno de los nueve países, así como delegaciones de alto nivel. La cumbre es transmitida en vivo a través de los canales oficiales del gobierno brasileño y plataformas internacionales.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dio la bienvenida a los líderes en un discurso inaugural, donde destacó la importancia de la cooperación entre los países miembros para enfrentar desafíos globales. La agenda de la cumbre incluye discusiones sobre comercio, finanzas, cambio climático, seguridad alimentaria y cooperación tecnológica. Un tema central es la propuesta de desdolarización del comercio internacional, impulsada por algunos países del bloque, que buscan reducir la dependencia del dólar estadounidense en sus transacciones.
Durante el primer día, los líderes sostuvieron reuniones bilaterales para abordar acuerdos comerciales y proyectos de infraestructura. China, representada por su presidente, presentó iniciativas para fortalecer el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), creado por los BRICS en 2014, con el objetivo de financiar proyectos en países emergentes. India propuso un plan para ampliar la colaboración en inteligencia artificial y energías renovables, mientras que Rusia planteó estrategias para garantizar la seguridad energética en el contexto de sanciones internacionales.
La cumbre también aborda la incorporación de nuevos miembros, tras la expansión del bloque en 2024. Los nueve países representan el 45% de la población mundial y cerca del 30% del PIB global, según datos del Fondo Monetario Internacional. Además, se espera que los líderes discutan la creación de una moneda común para el comercio intra-BRICS, aunque no se anticipa un acuerdo definitivo durante esta reunión.
El evento cuenta con medidas de seguridad reforzadas en Brasilia, con un despliegue de más de 5,000 elementos de policía y fuerzas armadas. Las autoridades locales han restringido el acceso a las zonas cercanas al Palacio de Itamaraty y otros puntos clave de la capital. Organizaciones civiles y movimientos sociales han anunciado manifestaciones pacíficas para expresar sus puntos de vista sobre temas como el cambio climático y la desigualdad económica.
La cumbre de los BRICS se realiza en un contexto de tensiones geopolíticas globales, incluyendo conflictos en Europa del Este y Oriente Medio, así como desafíos económicos derivados de la inflación y la volatilidad en los mercados energéticos. Los líderes también abordarán la cooperación en materia de salud global, con énfasis en la producción de vacunas y medicamentos accesibles para países en desarrollo.
El segundo día de la cumbre incluirá una sesión plenaria y la firma de acuerdos multilaterales. Los resultados de las discusiones serán resumidos en una declaración conjunta, que se publicará al cierre del evento. La presidencia del bloque pasará a Rusia en 2026, y se espera que la próxima cumbre se realice en Moscú. Los ciudadanos pueden seguir las actualizaciones a través de las plataformas oficiales de los BRICS y los canales de noticias internacionales.

