Rubén Rocha Moya retomó la gubernatura de Sinaloa después de permanecer más de 112 días separado del cargo, periodo durante el cual fue mencionado en una investigación de autoridades de Estados Unidos y de la Fiscalía General de la República (FGR).
El gobernador dejó temporalmente sus funciones luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara presuntos vínculos entre funcionarios de Sinaloa y una red relacionada con el tráfico de drogas. Rocha Moya negó haber cometido algún delito y afirmó que no existen pruebas que sustenten su participación en actividades ilícitas.
Durante su ausencia, Yeraldine Bonilla asumió la gubernatura de Sinaloa tras ser designada por el Congreso estatal. Antes de ocupar el cargo, se desempeñaba como secretaria de Gobierno, puesto al que regresará tras la reincorporación de Rocha Moya.
La Constitución de Sinaloa establece que las faltas temporales del gobernador de hasta 30 días serán suplidas por el secretario de Gobierno como encargado del despacho.
¿QUÉ OCURRIÓ DURANTE LA LICENCIA?
Durante el periodo de licencia, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que Estados Unidos no había entregado a México las pruebas relacionadas con las acusaciones contra Rocha Moya.
La investigación del Departamento de Justicia estadounidense menciona a 10 funcionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador, a quienes se atribuye presunta colaboración o protección de operaciones relacionadas con el tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina hacia Estados Unidos.
Entre los funcionarios mencionados también se encuentran el senador Enrique Inzunza y los exsecretarios estatales Gerardo Mérida y Enrique Díaz.
La AFA ha informado que solicitará los fundamentos de las acusaciones y las autoridades mexicanas no han reportado, hasta ahora, una acusación penal contra Rocha Moya en México.
