El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, solicitó licencia para separarse temporalmente de sus funciones legislativas y no participar en el próximo periodo extraordinario del Senado de la República.
La decisión ocurre semanas después de que autoridades de Estados Unidos lo señalaran por presuntos vínculos con integrantes del crimen organizado en Sinaloa. Inzunza ha rechazado las acusaciones y sostuvo previamente que continuaría en el ejercicio de su cargo mientras atendía cualquier requerimiento de autoridades mexicanas.
A través de un mensaje difundido públicamente, el legislador afirmó que su separación temporal responde a lo que calificó como una “embestida mediática”. Durante su ausencia, su suplente asumirá las funciones legislativas correspondientes.
En días recientes, Inzunza acudió ante la Fiscalía General de la República (FGR) para rendir declaración sobre los señalamientos dados a conocer por autoridades estadounidenses. El senador aseguró que compareció de manera voluntaria.
Las acusaciones forman parte de una investigación difundida por autoridades de Estados Unidos relacionada con presuntos nexos entre funcionarios de Sinaloa y grupos delictivos. Además de Inzunza, otros servidores públicos del estado han solicitado licencia o enfrentan cuestionamientos derivados del mismo caso.
Hasta el momento, ninguna autoridad mexicana ha informado sobre imputaciones formales en contra del legislador. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló previamente que las investigaciones continúan en curso y que corresponde a las autoridades ministeriales determinar el avance del caso.
