La administración del presidente Donald Trump pidió al gobierno interino de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez, que rompa sus relaciones económicas con Cuba, Rusia, China e Irán como parte de un conjunto de exigencias vinculadas al manejo y la extracción de petróleo venezolano, informaron fuentes oficiales estadounidenses y medios internacionales.
De acuerdo con reportes basados en declaraciones de legisladores y funcionarios, Venezuela no podrá extraer ni comercializar más crudo hasta que se cumplan esos requisitos, que incluyen la expulsión de asesores y la suspensión de vínculos económicos con los cuatro países antes mencionados. Además, se plantea que Caracas debería asociarse exclusivamente con Estados Unidos en la producción petrolera y dar preferencia a empresas estadounidenses en la venta de crudo pesado.
La demanda de cortar lazos con esos socios tradicionales de Venezuela responde a la lógica de que Washington busca controlar el acceso y las ventas del petróleo venezolano tras las sanciones y la toma de posesión de reservas y acuerdos petroleros. El plan también contempla que parte de los ingresos de la venta de crudo se depositen en cuentas controladas por Estados Unidos antes de ser utilizados para compras de bienes en el mercado estadounidense.
Analistas y críticos han señalado que estas exigencias significarían un reordenamiento político y económico forzado de la política exterior venezolana y podrían repercutir en la presencia de potencias como China, Rusia, Irán y Cuba en América Latina. Hasta el momento, el gobierno venezolano no ha emitido una respuesta oficial detallada sobre estas demandas ni ha confirmado si aceptará o rechazará las condiciones planteadas por Washington.
