La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó y tomó control del buque petrolero Verónica en aguas del mar Caribe la mañana del 15 de enero de 2026. La operación se llevó a cabo sin incidentes, según informó el Mando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM).
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, indicó que el buque, parte de la denominada flota fantasma sancionada, había transitado previamente por aguas venezolanas y operaba en incumplimiento de la cuarentena establecida por el presidente Donald Trump para embarcaciones sujetas a sanciones en la región.Se trata del sexto buque interceptado por fuerzas estadounidenses desde que se intensificaron las acciones contra buques vinculados al comercio de petróleo venezolano, en el marco de la operación denominada Lanza Sur.
Entre los buques previos figuran el Olina, el Sophia, el Centuries y el Skipper.La incautación ocurrió horas antes de la reunión programada en la Casa Blanca entre el presidente Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado.
El gobierno estadounidense ha señalado que mantiene medidas de presión contra el comercio de crudo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026.El buque Verónica, que según registros marítimos navegaba bajo bandera de Guyana, había sido registrado en posiciones cercanas a costas venezolanas en días anteriores. Las autoridades no han detallado el destino previsto del buque ni la carga transportada en el momento de la intercepción.
