En el sur de Ucrania, unidades del ejército ucraniano enfrentan presiones crecientes en la región de Zaporizhzhia, donde los combates con las fuerzas rusas han continuado en las últimas semanas, según reportes de medios internacionales basados en declaraciones de oficiales y análisis de observadores del conflicto.
Informes citados por medios indican que las fuerzas rusas han avanzado en varios sectores del frente sur, tomando posiciones en terrenos abiertos y capturando múltiples asentamientos en los distritos de Orikhiv y Huliaipilskyi. En algunos casos, se menciona la captura de más de 20 localidades en la región, según fuentes locales no oficiales.
Un oficial ucraniano entrevistado por un medio internacional describió la situación como “intensa”, señalando que las unidades rusas emplean grupos de infantería para intentar penetrar posiciones menos protegidas en el sur de Zaporizhzhia. Esto se produce en un contexto en que las fuerzas ucranianas enfrentan limitaciones de personal y recursos, y han reorganizado sus formaciones defensivas en varias direcciones del frente.
La localidad de Huliaipole, situada aproximadamente a 80 kilómetros al este de la ciudad de Zaporizhzhia, ha sido citada como uno de los puntos de mayor presión de combate, con informes de posibles avances rusos hacia sectores controlados por las fuerzas ucranianas.
Autoridades ucranianas han ejecutado movimientos tácticos en respuesta a la evolución del frente, incluyendo la retirada de algunas unidades a posiciones consideradas más favorables para la defensa y la reorganización de formaciones en la región para intentar estabilizar la situación.
El contexto del conflicto en Zaporizhzhia forma parte de una guerra más amplia que comenzó en 2022, con frentes activos en múltiples regiones del este y sur de Ucrania. Expertos en seguridad han señalado que este frente particular ha experimentado variaciones en la intensidad de los combates y en los avances territoriales de ambas partes a lo largo de 2025.
Hasta ahora, los informes no incluyen cifras oficiales de bajas ni confirmaciones independientes sobre el control definitivo de territorios específicos, y las partes en conflicto mantienen versiones divergentes sobre el progreso y la situación en el terreno.
