La escalada del conflicto en Medio Oriente registró un nuevo episodio luego de que cinco buques petroleros fueran destruidos en un solo día tras ataques ocurridos en el golfo Pérsico y en aguas cercanas a Irak.
De acuerdo con reportes marítimos, tres embarcaciones fueron alcanzadas por proyectiles mientras navegaban por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. Horas más tarde, otros dos petroleros que habían cargado crudo en el puerto iraquí de Umm Qasr fueron atacados con embarcaciones cargadas de explosivos.
Los incidentes se producen en medio de la guerra que involucra a Irán con Estados Unidos e Israel y que ha intensificado los ataques contra infraestructuras energéticas y rutas marítimas de la región. Desde finales de febrero, al menos 14 embarcaciones han sido impactadas en el estrecho de Ormuz, lo que ha encendido las alarmas en el comercio energético mundial.
Tras los ataques, autoridades iraquíes anunciaron la suspensión temporal de operaciones en las terminales petroleras, aunque los puertos comerciales continúan funcionando.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto estratégico para el mercado energético global, ya que por esa vía transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier ataque en la zona genera preocupación en los mercados internacionales.
La creciente violencia en la región ha provocado además un aumento en los precios del crudo y tensiones en el comercio marítimo, mientras varias potencias analizan medidas para proteger las rutas petroleras en el Golfo.
