La inflación en Estados Unidos aumentó a 3.7% anual durante septiembre de 2026, frente al 3.4% registrado en agosto, de acuerdo con el informe publicado el 14 de octubre por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés). El incremento se produce semanas antes de las elecciones legislativas de noviembre y coloca el costo de vida entre los temas de discusión política.
El reporte señala que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0.6% en septiembre respecto al mes anterior. El aumento estuvo relacionado principalmente con el encarecimiento de la gasolina, cuyos precios avanzaron 9.1% durante ese periodo. En comparación con septiembre de 2025, la gasolina registró un incremento de 34.2%.
Por su parte, los precios de los alimentos aumentaron 2.5% en los últimos 12 meses, mientras que los costos de vivienda registraron un crecimiento anual de 3.2%. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, alcanzó 2.6% anual, frente al 2.4% reportado en agosto.
El incremento de los precios representa un desafío para el presidente Donald Trump, cuya administración ha colocado la reducción del costo de vida entre sus objetivos económicos. El comportamiento de los precios podría influir en la percepción de los votantes sobre la gestión económica del gobierno antes de las elecciones legislativas.
Ante estos resultados, los indicadores de inflación también mantienen la atención sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal, institución encargada de conducir la política monetaria de Estados Unidos. Sus medidas buscan controlar el aumento de los precios y mantener la estabilidad económica.
