La inflación general anual en México se ubicó en 3.55% durante la primera quincena de julio de 2025, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este nivel, inferior al 4.13% registrado en la segunda quincena de junio, marca un regreso al rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% ± 1 punto porcentual.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó un incremento quincenal de 0.15%, contrastando con el 0.71% del mismo periodo en 2024. La inflación subyacente, que excluye productos volátiles como alimentos y energéticos, se situó en 4.25% anual, ligeramente por debajo del 4.28% previo. Dentro de este componente, los servicios aumentaron 0.24% quincenal, mientras que las mercancías subieron 0.05%. La inflación no subyacente, que incluye agropecuarios y energéticos, registró un alza anual de 1.24%.
Entre los productos que más incidieron al alza en la inflación se encuentran el huevo, el transporte aéreo y los servicios en loncherías y taquerías. Por el contrario, productos como el pollo, la uva y los pañales mostraron disminuciones en sus precios. El índice de la canasta de consumo mínimo, conformada por 170 productos y servicios, creció 0.11% quincenal y 3.73% anual.
Este comportamiento inflacionario fortalece la expectativa de que Banxico continúe con su ciclo de recortes a la tasa de interés, actualmente en 8%, en su próxima reunión del 7 de agosto. Desde 2024, el banco central ha reducido la tasa en 325 puntos base, tras un máximo histórico de 11.25%. Analistas de Citi México proyectan que la inflación general podría cerrar julio en 3.63%.
La desaceleración inflacionaria se da en un contexto de menor crecimiento económico, con Banxico ajustando su pronóstico para 2025 a un rango de 0.1% a 0.6%, influido por la reducción del gasto público y la incertidumbre en las políticas comerciales de Estados Unidos, principal socio comercial de México.
