El artista puertorriqueño Bad Bunny ofreció una presentación durante el descanso del Super Bowl LX, espectáculo que duró poco más de 13 minutos y fue visto por decenas de millones de espectadores, en el que combinó elementos de su música con símbolos culturales latinoamericanos y referencias a su trayectoria personal.
En su actuación, el músico interpretó algunos de sus éxitos más reconocidos y empleó recursos escénicos que evocan aspectos de la vida cotidiana en Puerto Rico, incluyendo escenas inspiradas en celebraciones, costumbres locales y objetos típicos como la “casita” tradicional que forma parte de su estética. Estos elementos fueron diseñados para reforzar un mensaje de orgullo cultural y unidad.
Bad Bunny también incluyó referencias directas a experiencias personales y sociales: durante el espectáculo interpretó la canción El apagón, un tema que alude a los recurrentes cortes de energía en la isla, y pronunció palabras en inglés alrededor de la idea de bendecir al continente americano, seguido de la exhibición de banderas de diversos países, lo que fue interpretado como una invitación a celebrar la diversidad cultural de la región.
La presentación contó con la participación de artistas invitados y enfatizó la identidad latina, tanto en la música como en el lenguaje visual y los símbolos utilizados sobre el escenario, buscando transmitir un reconocimiento de las raíces culturales y un mensaje inclusivo dirigido a una audiencia global presente durante el Super Bowl.
