Después de más de un mes con cuidados veterinarios, falleció Esperanza, la perrita que fue alcanzada por una bala durante un ataque armado en la colonia Colinas de San Miguel, Culiacán, el 12 de junio. Liderada por la Fundación Balto y Togo, la atención incluyó tratamiento médico y rehabilitación. Esperanza sufrió lesiones graves: un impacto de bala en la zona del hígado y la columna, además de un golpe de calor con temperatura corporal alta.
El pronóstico incluía daños severos que le impedían caminar sin asistencia, por lo que se le proporcionó una silla de ruedas adaptada durante su recuperación.
La fundación confirmó en sus redes que Esperanza dejó de existir el 1 de agosto de 2025. En su mensaje señalaron que había luchado mucho pero que su cuerpo no resistió más. Su despedida se realizó en la funeraria Patitas con Alas, y expresaron un llamado a la reflexión sobre el abandono, la empatía y el trato hacia los animales.
Su caso generó reacciones en redes sociales y entre comunidades civiles al evidenciar que la violencia armada. La atención que recibió se convirtió en símbolo de la otra cara del conflicto armado en la región, y en un recordatorio del rol de la sociedad en la protección y el respeto hacia los animales.
