El primer ministro de Canadá, Mark Carney, defendió la aplicación de nuevos aranceles a productos de Estados Unidos, al señalar que buscan proteger a empresas y trabajadores canadienses.
Los aranceles de represalia entraron en vigor este martes e incluyen un aumento del impuesto a las importaciones de algunos productos de acero estadounidenses, del 25 al 50 por ciento, además de gravámenes a bienes de consumo como motocicletas, cosméticos y queso.
La medida responde a los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos canadienses por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares, vigentes desde el 22 de agosto.
Carney afirmó que su gobierno no busca ampliar el conflicto comercial, pero consideró necesarias las medidas mientras continúan las diferencias comerciales entre ambos países.
El primer ministro también anunció que Canadá acelerará proyectos de infraestructura y buscará ampliar sus acuerdos de libre comercio con otros países.
