La selección mexicana de fútbol venció 4-0 a Islandia en un encuentro amistoso celebrado en el Estadio Corregidora de Querétaro, en un partido que también tuvo un fuerte componente simbólico ante los recientes hechos de violencia en el país.
El duelo fue presentado como una prueba operativa de seguridad a menos de cuatro meses de la Copa Mundial de la FIFA 2026, con un despliegue de fuerzas federales y estatales para garantizar el desarrollo del juego en un entorno controlado.
Antes de iniciarse el marcador, se rindió homenaje con un minuto de silencio a militares caídos en incidentes recientes, y el desarrollo del partido en adelante transcurrió sin incidentes entre jugadores y aficionados.
Más allá del resultado, el triunfo se interpretó como un mensaje de normalidad y confianza en la organización de eventos deportivos en el país de cara a la próxima Copa Mundial, en la que México fungirá como sede junto con Canadá y Estados Unidos.
